Aguadulce es una zona abundante en cuanto a registro de avistamientos ovni. Sus playas y acantilados son un punto de encuentro perfecto para la observar extraños objetos voladores o amenazantes luces que surcan el cielo. Prueba de ello es que varios grupos ufológicos almerienses solían establecerse en diversos puntos de la carretera de El Cañarete, camuflados en la noche, con sus modernos prismáticos y telescopios de largo alcance aguardando impacientes la visita de estos misteriosos viajeros con la esperanza de poder captarlos por medio de sus equipos fotográficos y audiovisuales que estratégicamente colocaban en diversos puntos, noche tras noche, esperando ser testigos de lo insólito. Las cercanías del Hostal “La Parra” eran muy frecuentadas por este motivo. Lamentablemente, hoy en día se han perdido la mayoría de estos grupos que salían al campo a llevar a cabo dichas sanas y enriquecedoras experiencias. Uno de esos grupos, la anteriormente citada Asociación Cultural AVANCE, haría una de las decenas de llamadas que La Voz de Almería registró en su redacción durante la noche del veintitrés de marzo de 1977 para avisar de la presencia de un punto luminoso en el firmamento almeriense. En concreto se situaba sobre Roquetas de Mar y Aguadulce, y producía una serie de destellos de diversas tonalidades.

Hacía tiempo que Almería no registraba un avistamiento similar. La frecuencia con la que este fenómeno se manifestaba había disminuido desde la gran oleada de 1974. A partir de esa fecha los casos más importantes habían sido el de un pequeño avistamiento en la capital el dieciocho de julio de 1975 y el singular avistamiento que tuvo por testigos a los vecinos del pueblo de Tahal durante el veintiuno de diciembre de 1976[i] y que fue recogido, incluso, por la revista “Stendek”.

Por aquellas fechas, un ilustre almeriense vivió algo inesperado. Paco Barrilado, el actor más internacional que hemos tenido (ha trabajado de especialista en decenas de películas, siendo una estrella en la época del spaghetti-western), con miles de tiros recibidos en sus distintos papeles, y uno de los boxeadores históricos de la provincia, tuvo un viaje en el tiempo una de esas noches en las que los ovnis se mostraron en el cielo almeriense. Según me relató este empresario de gimnasios, se montó en el coche con su mujer en Roquetas de Mar, y en menos de 3 minutos estaba a las afueras de Almería capital. Ninguno de los dos recordaba nada de ese viaje. Pero al día siguiente lo inexplicable se hizo más evidente. La Voz de Almería titulaba en portada: “Varios ovnis fueron vistos a la altura de Roquetas de Mar”. Sobran las palabras.

[i] “Stendek”, nº 32, página 4.

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